Ejercitarse por la noche: una opción diferente

Para muchas personas, la tarde o la noche son los únicos momentos disponibles para hacer ejercicio. Lejos de ser un inconveniente, entrenar en estas horas puede resultar beneficioso para mantener un nivel de energía equilibrado durante el día siguiente. Un estudio reciente observó que realizar ejercicio moderado o vigoroso entre las 18:00 y la medianoche se asociaba con una mejor regulación de los picos energéticos【416099234586884†L114-L147】.

Ventajas de entrenar al final del día

Realizar actividad física por la noche puede ayudar a mejorar la sensibilidad de los músculos a los nutrientes y favorecer la utilización de la energía almacenada【416099234586884†L114-L147】. Además, para quienes experimentan estrés laboral, hacer ejercicio después del trabajo contribuye a liberar tensiones y prepara el cuerpo para un descanso más profundo.

Cómo adaptar tu rutina

Si eliges entrenar por la noche, intenta mantener una intensidad moderada a vigorosa. Caminar rápido, nadar, realizar circuitos de fuerza o practicar deportes en equipo son opciones válidas. Asegúrate de finalizar la sesión al menos dos horas antes de dormir para dar tiempo al cuerpo a relajarse. Escuchar a tu organismo y adaptar el horario según tu ritmo personal es clave.

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